New Political Conflicts and Party Strategies

New Political Conflicts and Party Strategies

This research project analyses the introduction of new political-cultural issues in interparty competition in Europe and Latin America. In particular, this project examines the politicization of three types of conflicts relative to the character and limits of the political community: those linked to ethnocultural identities, immigration and supranational integration. In the first place, this comparative study aims at identifying different patterns of inclusion of these issues in the electoral arena. In so doing, it pays special attention to the ways in which these new dimensions of conflict become linked to previous political divisions (such as the left-right dimension). In the second place, this project assesses the influence that different causal factors (structural, attitudinal, political-institutional and strategic) exert on the patterns of politicization of the issues mentioned above. This research will combine statistical (multilevel) and comparative analyses (with crisp and fuzzy sets, and also using MSDO and MDSO) in order to identify and explain the links between public preferences and party positions on the three types of issues mentioned above.
Estatuto: 
Entidade proponente
Financiado: 
Não
Keywords: 

Partidos Políticos; Integração Europeia; Imigração; Identidade

This research project analyses the introduction of new political-cultural issues in interparty competition in Europe and Latin America. In particular, this project examines the politicization of three types of conflicts relative to the character and limits of the political community: those linked to ethnocultural identities, immigration and supranational integration. In the first place, this comparative study aims at identifying different patterns of inclusion of these issues in the electoral arena. In so doing, it pays special attention to the ways in which these new dimensions of conflict become linked to previous political divisions (such as the left-right dimension). In the second place, this project assesses the influence that different causal factors (structural, attitudinal, political-institutional and strategic) exert on the patterns of politicization of the issues mentioned above. This research will combine statistical (multilevel) and comparative analyses (with crisp and fuzzy sets, and also using MSDO and MDSO) in order to identify and explain the links between public preferences and party positions on the three types of issues mentioned above.
Objectivos: 
This project tries to shed new light on the processes of politicalization of cultural conflict issues and to understand in depth the characteristics and the determinants of such processes. The combination of comparative (with sets sharply separated - csQCA- and with blurred sets - fsQCA-) and statistical (multilevel models) analyses will allow to identify characteristics and patterns that those processes share in the different societies and different time periods considered. The lack of comparative research of these questions underscores the importance of developing an analytical frame like the one aimed at in this project.  The project starts from the assumption that the activation and politicalization of the mentioned issues implies the (necessary) presence of certain structural conditions. Thus, politicalization will depend on the combination of the characteristics of public opinion and the strategies adopted by political parties. Such strategies can be of affirmation or of negation of the relevance of these new issues. Also, certain political-institutional characteristics (such as structures of the partisan division and competition, electoral systems and the degree of federalism and political decentralization) will condition strategies adopted by political parties as well as modes of activation of the new issues in the relationship between parties and voters.
State of the art: 
Numerosos estudios hist&oacute;ricos y comparativos sobre el desarrollo de los sistemas de partidos en Europa han se&ntilde;alado la importancia fundamental de las fracturas o clivajes de origen socioecon&oacute;mico para el establecimiento de v&iacute;nculos entre votantes y partidos, v&iacute;nculos que se habr&iacute;an definido a partir de las posiciones de los votantes en la estructura socioecon&oacute;mica y de los programas e ideolog&iacute;as de los partidos en el sistema pol&iacute;tico (Rokkan 1999; Bartolini 2000). Aunque otros tipos de clivajes tambi&eacute;n han jugado un papel crucial en determinados pa&iacute;ses europeos (por ejemplo, siguiendo de nuevo a Stein Rokkan -1999- los que separaban al centro y la periferia, a los grupos seculares de los confesionales, o a los intereses agrarios de los urbanos), las fracturas socioecon&oacute;micas y de clase han sido las que han jugado un papel predominante durante el siglo XX, y tambi&eacute;n las que han marcado las similitudes entre los sistemas de partidos de las democracias europeas durante dicho siglo. <p>La centralidad de ese clivaje se ha expresado en el predominio de una dimensi&oacute;n de competici&oacute;n interpartidista en la que se han integrado temas relativos al papel econ&oacute;mico del Estado y a la intervenci&oacute;n redistributiva de &eacute;ste en la vida econ&oacute;mica y social. Como se ha se&ntilde;alado, la prevalencia de esta fractura sociopol&iacute;tica, de origen fundamentalmente econ&oacute;mico y funcional, fue compatible con la existencia de divisiones de car&aacute;cter cultural (como las oposiciones entre centro y periferia y entre sectores religiosos y secularizadores). Adem&aacute;s, en el caso de las fracturas entre centro y periferia, tambi&eacute;n estuvieron en cuesti&oacute;n el car&aacute;cter y los l&iacute;mites de la comunidad pol&iacute;tica sobre la que se deb&iacute;a erigir y articular el Estado. </p><p>Es por esto que los conflictos centro-periferia fueron a veces unidos, en la terminolog&iacute;a de Linz y Stepan (1996), a serios problemas de estatalidad. En numerosos casos, estos conflictos de origen cultural se entrecruzaron con (o cortaron a trav&eacute;s de) los clivajes de car&aacute;cter socioecon&oacute;mico, en lugar de reforzarse mutuamente con ellos. En este sentido, desde un punto de vista anal&iacute;tico estos conflictos mantuvieron una din&aacute;mica propia y aut&oacute;noma con respecto a las oposiciones distributivas. En t&eacute;rminos t&eacute;cnicos referidos a la definici&oacute;n del espacio pol&iacute;tico, dichos conflictos se articularon de manera ortogonal a los de car&aacute;cter socioecon&oacute;mico (izquierda-derecha), los cuales sirvieron de base y anclaje fundamental para la casi totalidad de los sistemas de partidos europeos. </p><p>A pesar de la existencia de numerosos cambios en la definici&oacute;n de los conflictos en las sociedades industriales avanzadas, derivados de procesos de transformaci&oacute;n econ&oacute;mica y cultural y de la movilizaci&oacute;n cognitiva en particular (Inglehart 1979, Kitschelt 1994), todav&iacute;a hoy una buena parte de la literatura politol&oacute;gica y sociol&oacute;gica subraya los fuertes elementos de continuidad presentes en los sistemas de partidos europeos, en particular por lo que se refiere a la centralidad del clivaje socioecon&oacute;mico (Bartolini 2000, Van der Brug y Van Spanje 2009). Sin embargo, es dif&iacute;cil considerar irrelevante la aparici&oacute;n de nuevas tem&aacute;ticas de conflicto pol&iacute;tico, tem&aacute;ticas que han sido activadas y utilizadas en numerosas campa&ntilde;as pol&iacute;ticas y electorales. Incluso si tales tem&aacute;ticas no hubiesen dado lugar a nuevos clivajes en sentido estricto (con su triple faceta estructural, ideol&oacute;gica y organizativa) (Bartolini 2000), capaces por ello de estructurar los conflictos sociopol&iacute;ticos en las sociedades contempor&aacute;neas, su introducci&oacute;n y politizaci&oacute;n en los sistemas de partidos plantear&iacute;a importantes interrogantes acerca de las transformaciones de tales sistemas de partidos y de la articulaci&oacute;n de los nuevos conflictos con la dimensi&oacute;n izquierda-derecha. </p><p>&Eacute;ste es especialmente el caso de las divisiones fuertemente vinculadas a temas de matriz cultural e identitaria en general, y que remiten en particular a la definici&oacute;n de los l&iacute;mites de la comunidad pol&iacute;tica y a c&oacute;mo deben erigirse y articularse sobre tal comunidad pol&iacute;tica la ciudadan&iacute;a, la democracia, el Estado, y otras formas de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica alternativas o complementarias a &eacute;ste, como los marcos de gobernanza multinivel. </p><p>De hecho, en las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas, la Ciencia Pol&iacute;tica se ha ocupado del surgimiento de nuevos conflictos pol&iacute;ticos y de las nuevas pautas de competici&oacute;n pol&iacute;tica en las sociedades industriales avanzadas. Varios autores han prestado especial atenci&oacute;n a las transformaciones sociales y de valores que pudieran explicar la aparici&oacute;n de nuevas tem&aacute;ticas (issues) en la competici&oacute;n pol&iacute;tica en aquellas sociedades. Desde los an&aacute;lisis sobre el surgimiento de valores postmaterialistas (Inglehart 1977) hasta las contribuciones recientes de Kriesi (2006) sobre las nuevas divisiones en los sistemas pol&iacute;ticos europeos entre ganadores y perdedores de la globalizaci&oacute;n, distintos autores han explorado los determinantes de nuevos conflictos pol&iacute;ticos que son independientes de los ejes centrales que estructuraban la pol&iacute;tica partidaria. El debate m&aacute;s reciente recoge posiciones opuestas sobre si los sistemas de partidos est&aacute;n estructurados en una &uacute;nica dimensi&oacute;n (la socioecon&oacute;mica o el tradicional eje izquierda-derecha), o si existen otras nuevas dimensiones con capacidad estructuradora en el sistema pol&iacute;tico (como las de car&aacute;cter pol&iacute;tico-cultural). </p><p>En particular, nuestro an&aacute;lisis se centrar&aacute; en las siguientes tem&aacute;ticas y dimensiones de conflicto: (1) la integraci&oacute;n europea, (2) la inmigraci&oacute;n, y (3) la etnicidad/identidad. </p><p>En relaci&oacute;n a la dimensionalidad del espacio pol&iacute;tico, los temas de la etnicidad/identidad, la integraci&oacute;n europea y la inmigraci&oacute;n son en buena medida similares, aunque presentan tambi&eacute;n algunas diferencias. En Europa, durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, ha tenido lugar la politizaci&oacute;n de las nuevas tem&aacute;ticas con desigual impacto electoral, a veces en combinaci&oacute;n con la irrupci&oacute;n de nuevos actores en las arena pol&iacute;tica. Los conflictos de base etnocultural est&aacute;n relacionados a menudo con los clivajes centro-periferia, que aparecen desde los an&aacute;lisis m&aacute;s cl&aacute;sicos sobre la estructura de los sistemas de partidos en Europa (Lipset y Rokkan 1967), y de los cuales se asume su car&aacute;cter ortogonal en relaci&oacute;n a la dimensi&oacute;n cl&aacute;sica izquierda-derecha. En relaci&oacute;n a la integraci&oacute;n europea, varios an&aacute;lisis te&oacute;ricos y emp&iacute;ricos refuerzan tambi&eacute;n su dimensionalidad propia y su car&aacute;cter ortogonal con respecto al eje de conflicto tradicional (Hix y Lord 1997; Marks, Hooghe y Wilson 2002, Marks y Steenbergen 2004; Bartolini 2005). Esta dimensionalidad propia aparece igualmente en estudios emp&iacute;ricos recientes (Green 2008, Van der Brug y Van Spanje 2009). </p><p>Respecto a la inmigraci&oacute;n, las respuestas distan de ser concluyentes: algunos an&aacute;lisis la han integrado en una dimensi&oacute;n cultural de car&aacute;cter m&aacute;s abarcador (Kitschelt 1994; Hooghe y Marks 2008; Norris 2005), mientras que otros estudios espec&iacute;ficos han estipulado su fuerte relaci&oacute;n con la cl&aacute;sica dimensi&oacute;n izquierda-derecha (Sniderman et al. 2000). </p><p>La introducci&oacute;n de nuevas tem&aacute;ticas de tipo pol&iacute;tico-cultural en los sistemas de partidos no es sin embargo privativa de Europa. Durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, en Am&eacute;rica Latina ha tenido lugar la irrupci&oacute;n, con desigual impacto electoral, de nuevos actores pol&iacute;ticos de matriz indigenista en los escenarios pol&iacute;ticos de diversos pa&iacute;ses. Ciertamente, el desarrollo hist&oacute;rico de los sistemas de partidos latinoamericanos present&oacute; patrones hist&oacute;ricos marcadamente diferentes a los europeos (Dix 1989, Di Tella 1993). Sin embargo, la integraci&oacute;n de la clase obrera en el sistema pol&iacute;tico a partir de la crisis de 1929 dio lugar a profundos clivajes pol&iacute;ticos de contenido pol&iacute;tico-econ&oacute;mico (Collier y Collier 1991), clivajes que, en combinaci&oacute;n con los viejos conflictos en torno a la posici&oacute;n social de la Iglesia Cat&oacute;lica, ayudan a explicar el hecho de que tambi&eacute;n en Latinoam&eacute;rica la dimensi&oacute;n izquierda-derecha tenga un fuerte valor heur&iacute;stico para sectores sociales y pol&iacute;ticos significativos - y muy particularmente para sus &eacute;lites pol&iacute;ticas (Alc&aacute;ntara 1985; Gramacho y Llamazares 2007). </p><p>Con todo, ha sido a partir de la tercera ola de democratizaci&oacute;n en Latinoam&eacute;rica, y al tiempo que se ha asistido a profundas crisis en los modelos econ&oacute;mico-pol&iacute;ticos de aquellas sociedades (Cavarozzi 1991), que han emergido nuevos actores pol&iacute;ticos centrados en cuestiones pol&iacute;ticoculturales como el reconocimiento y la autonom&iacute;a de los pueblos ind&iacute;genas. Ciertamente, si bien la diversidad &eacute;tnica es una de las caracter&iacute;sticas m&aacute;s relevantes y permanentes de la mayor&iacute;a de las sociedades latinoamericanas, las divisiones de tipo etnocultural no han tenido impacto en los sistemas de partidos hasta finales de los 80 e inicios de los 90. No ha sido hasta entonces que en algunos pa&iacute;ses de la regi&oacute;n han empezado a tener &eacute;xito formaciones pol&iacute;ticas que reivindican lo &eacute;tnico (o lo ind&iacute;gena) como &quot;identidad social b&aacute;sica&quot; (Trejo 2000). </p><p>La politizaci&oacute;n de lo &eacute;tnico se ha interpretado de formas muy diversas: algunos autores han subrayado la importancia de la estructura de oportunidad transnacional (Assies 2007 Brysk 2009); otros, la estructura de oportunidades dom&eacute;stica (Alb&oacute; 2007, Van Cott 2004a y 2004b); y otros, la presencia de capital social y capacidad de movilizaci&oacute;n (Yashar 1998). En el presente trabajo intentaremos analizar la irrupci&oacute;n de esta nueva tem&aacute;tica de forma comparada con fen&oacute;menos equiparables acontecidos en Europa. </p><p>&nbsp;</p>
Parceria: 
Não Integrado
Salvador Martí
Patricia Otero
Margarita Gómez-Reino
Christophe Roux
Aitor Hernández
Coordenador Geral 
Iván Llamazares (team leader)
Coordenador ICS 
Referência externa 
PROJ54/2010
Data Inicio: 
01/12/2010
Data Fim: 
01/11/2013
Duração: 
35 meses
Concluído