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2017

Consecuencias en el ámbito político nacional

En relación a las consecuencias políticas/ institucionales, una primera dimensión de cambio posible

podría ser el cambio del régimen político. Esta dimensión normalmente se incluye entre las

consecuencias políticas posibles de la acción de los movimientos sociales (Bosi, Giugni & Uba, 2016). Sin

embargo al tratarse de conflictos locales, es difícil que alcancen este impacto. Aunque podría

considerarse que la emergencia y ascenso al poder de Evo Morales y el MAS en Bolivia, se relaciona en

cierto modo a una expansión de conflictos locales contenciosos, desde los años noventa, hasta

producirse la aparición de nuevos actores políticos y la presión por el cambio de régimen. Sería el caso

que podría ejemplificar un vínculo en el cual se enlaza la acción política local con el cambio a nivel

nacional

. 9

Sin embargo, debe considerarse con tanto o más relevancia otros conflictos relacionados con

los recursos naturales, que surgieron de territorios específicos pero fueron rápidamente canalizados

como demanda nacional, como ocurrió con la “guerra del gas” en 2003, que catalizó la renuncia del

presidente Sánchez de Lozada y fortaleció las presiones por el cambio político (Perreault, 2006)

. 10

Si bien

el dirigente principal de la organización en oposición a la venta de gas a través de Chile había surgido de

un conflicto territorial anterior (la “guerra del agua” en Cochabamba, tres años antes), otras condiciones

políticas y sociales habían variado en el país e incidieron en este mayor impacto político del conflicto

(Ibíd, pp. 162).

Pero la vinculación entre movimientos políticos territoriales y el gobierno del MAS tuvo consecuencias

posteriores, sobre todo a partir del segundo período de gobierno de Evo Morales. En la medida que el

Estado se ha fortalecido y la participación de los movimientos que adhieren al gobierno está

institucionalizada –al punto que el propio Morales sigue siendo presidente de la Federación de

Cocaleros- la emergencia de nuevas movilizaciones no encuadradas en ese esquema se vuelve

políticamente conflictiva. Ello no solo se verificó con los movimientos autonomistas de la “media luna”,

liderados por la elite económica santacruceña, durante el primer gobierno del MAS, donde se dirimían

luchas por la hegemonía política en el país (De la Fuente, 2017). También ha sucedido con los

movimientos de defensa del medioambiente o críticos de los impactos del neoextractivismo en sus

territorios. El caso más visible es el producido en la zona amazónica del Tipnis, por el proyecto

9

La base de apoyo de Evo Morales tuvo un fuerte componente territorial en el sur andino y en el sector cocalero originado por el

desplazamiento desde la minería de Potosí. En cambio en las regiones de la llamada “media luna”, ese apoyo fue mucho menor.

Dentro de una definición ideológica general de izquierda, también los elementos territoriales tenían relevancia.

10

El mismo autor analiza la marginación de la población indígena guaraní directamente afectada por la extracción del gas, de la

dinámica y las consecuencias del conflicto (Perreault, 2006)

16