Background Image
Table of Contents Table of Contents
Previous Page  24 / 36 Next Page
Information
Show Menu
Previous Page 24 / 36 Next Page
Page Background

ICS

W

O

R

K

I

N

G

P

A

P

E

R

S

2017

política (Ibíd.). La reflexión aplica también a la ya descrita tramitación del Convenio 169 de la OIT en el

caso chileno.

14

El punto anterior obliga a reflexionar sobre la economía política de los conflictos y diferenciar entre

diversas áreas de política y sus respectivas dificultades y oportunidades. No es sólo que la estructura de

oportunidades políticas varía en el tiempo, dando mayor o menor posibilidad de impacto a

determinados conflictos. Es también que las políticas públicas están más o menos incrustadas

(

embedded

) con los modelos de desarrollo y los arreglos políticos globales.

La pluralidad de actores involucrada en los conflictos y el carácter de las coaliciones, que muchas veces

incluyen actores institucionales, así como vínculos a redes internacionales es un factor a considerar en el

impacto que pueden tener dichos conflictos, particularmente respecto de la “transmisión” o

“contaminación” que se produce entre diversos conflictos, en cuanto a la efectividad de determinadas

estrategias y el aprendizaje colectivo, tal como se mencionó en el caso de Tambogrande y el uso de la

consulta popular (que fue apoyada con recursos de Oxfam UK).

Otro aspecto relevante de considerar es el carácter multiescalar y las diversas formas de

(des)articulación entre las escalas de acción (y los actores que en ellas operan). Especial importancia

adquiere en las posibles consecuencias de los conflictos la variable internacional, por varias razones. En

ocasiones algunas de ellas favorecen la actuación de las coaliciones locales frente a las políticas de los

gobiernos. Ello se evidencia en el caso de las industrias extractivas, que son privilegiadas como fuente de

ingresos por los estados, que ejercen presión sobre las comunidades locales para garantizar su

desarrollo

. 15

Son múltiples los ejemplos donde se ha acudido a instancias internacionales con el fin de

moderar o condicionar la presión gubernamental.

16

Pero, al mismo tiempo, los condicionamientos

internacionales –como acuerdos de libre comercio, garantía a las inversiones, préstamos de los

14

El modelo de efectos combinados plantea de un modo algo más esquemático las siguientes hipótesis que condicionarían el

impacto en las políticas públicas: “la presencia de aliados poderosos en la arena institucional o la opinión pública o por ambos

factores simultáneamente” y “la naturaleza de las reivindicaciones: cuanto más conflictivas las reivindicaciones y más centrales

las áreas de política en juego, menores las probabilidades del movimiento de obtener éxito” (Giugni, 1998, citado por Tatagiba y

Teixeira, 2016: 18).

15

A la justificación de la inversión extranjera directa como fuente de ingresos utilizada por los gobiernos neoliberales, se ha

sumado la del “neoextractivismo” de los gobiernos de izquierda, que plantean la utilidad de la industria extractiva para financiar

el desarrollo nacional y la redistribución de ingresos (Gudynas, 2012).

16

Ya en 1999 en el conflicto producido entre las comunidades indígenas del Alto Bío Bío en el sur de Chile, con el proyecto de

centrales hidroeléctricas promovido por una empresa energética internacional con el apoyo del Estado chileno enfrentó un

condicionamiento económico de parte de la Corporación Financiera Internacional, ligada al Banco Mundial, que obligó al

gobierno chileno y a la empresa a cambiar sus estrategias. Algo similar sucedió con la denuncia realizada por los ecologistas

chilenos sobre la explotación forestal publicada en portada del New York Times, que precipitó la negociación de un acuerdo de

certificación de las empresas forestales con el

Forest Stewardship Council

(Delamaza, 2012).

22